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sábado, 27 de marzo de 2010

EL REY Y LA LEY DEL ABORTO

He recibido en estos días un e-mail de esos reenviados y en el que una señora le dirigía una carta al rey de España explicándole porqué había tenido que retirar la foto que tenía de él y del principe de su "salita" al sentirse defraudada de que un católico confeso firme semejante aberración. Como la carta no tiene desperdicio, la reproduzco tal y como me llegó y me siento en la necesidad de dejar mi comentario al final.

Excelentísimo Sr. Don Juan Carlos I, Rey de España
Palacio de La Zarzuela-Madrid   
Majestad 
Siempre he considerado que la Monarquía podría ser un importante punto de equilibrio y reconciliación en esta España nuestra tan convulsa e irascible en no pocas etapas de su historia. Con esta idea, siempre he mirado a la Casa Real española con simpatía y afecto.
Por esta razón, fue para mí todo un honor y un privilegio formar parte de la tripulación de Iberia que le acompañó a Vd. y a la Reina Doña Sofía en su primer vuelo, ya como Reyes de España, a Roma.
La Casa Real  tuvo a bien hacerme uno de los regalos más bonitos y apreciados de mi vida: una magnífica foto de SS.MM. dedicada a mi persona, como recuerdo de aquel inolvidable viaje.
Algunos años después se repitió mi suerte, y volví a tener el honor de ser designada para acompañar a Su Alteza Real, el Príncipe Felipe, a Kourou en la Guayana francesa, para el lanzamiento de nuestro primer satélite espacial, el Hispasat. De ambas ocasiones, guardo documentos, anécdotas y fotografías que forman parte de un valiosísimo, para mí, archivo personal.
Sin embargo, hoy, me siento en la obligación moral de devolverle esa fotografía que con tanto cariño y orgullo he atesorado, y que, desde entonces, ha presidido un lugar preeminente en mi casa. Es, ésta, una decisión tomada con no poco dolor y mucha más decepción. Pero, mi hogar no puede estar presidido por la foto de un monarca, supuestamente católico, que avala, con su sanción, una ley desmedida sobre el aborto; una ley que desampara a la mujer; que desautoriza a los padres de menores embarazadas; que desvincula de toda responsabilidad a los hombres, y eso que dicha ley sale de un Ministerio de Igualdad; en definitiva, una ley que enfrenta media España con la otra media.
Alguien podría advertirme, con acierto, de que nuestra Constitución le obliga a firmar todo lo que salga aprobado del Congreso de los Diputados. Sin embargo, de la misma forma que Vd. ha sabido encontrar hábilmente, en otras ocasiones puntuales y no tan lejanas, algunos atajos para bordear asuntos que tampoco contempla la Constitución, ya podría haber aportado, ahora, esa magnífica habilidad para evitar esta ley asesina, que ofende la sensibilidad y la dignidad de tantísimos españoles.
Si ya Vd., en una desafortunada ocasión, sentó el precedente de elogiar la gestión y personalidad de un presidente de gobierno, como el Sr. Zapatero, que demuestra querer gobernar sólo para los suyos, y que ha polarizado peligrosamente a todos los españoles, como nunca había ocurrido en democracia; si Vd. se ha permitido introducir, durante un discurso navideño, aquello de “hablando se entiende la gente”, en relación con la vergonzante y traidora negociación entre nuestro Gobierno y ETA, ¿no puede, ahora, permitirse el manifestar su desacuerdo con esta Ley del Aborto? Cuesta entenderlo, créame.
Pues bien, con todo el respeto y la humildad que salen de la opinión de una simple mujer, que como yo se siente muy orgullosa de ser española, me permito indicarle que no pierda de vista el día que un gobierno antiespañol, como el actual, ponga en su punto de mira a la Corona, porque el Sr. Zapatero ya ha demostrado que no se le oscurece nada a la hora de dar satisfacción a los suyos “como sea”. Y entonces no tendrá en cuenta, como eximentes, estos reveses que Vd. está propinando a los que hasta ahora le apoyábamos.
Al final sería muy penoso que ocurriera con la Corona de España algo parecido a lo que motivó a Winston Churchill decir a su oponente, Neville Chamberlain: “Os dieron a elegir entre el deshonor y la guerra ... elegísteis el deshonor, y además tendréis también la guerra”. 
Por todo lo aquí expuesto, le reitero mi dolorosa decepción y mi obligación moral de devolverle una foto que ya no puede tener lugar bajo mi techo.

Respetuosamente
           Fdo.: Mª Belén López Delgado
Madrid, 8 de Marzo de 2010

¡Qué fuerte me parece! Ya veo que la gente que lo ha reenviado lo ve como la carta de una señora "con un par", pero a mi lo que me parece mentira es que haya todavía gente tan fanática en el mundo y que no sepa distinguir que el rey es rey y ese es su oficio y es Juanito en su casa y tiene sus ideas. Eso es completamente comprensible e inapelable en cualquier estado de derecho. El hecho de que haya una ley del aborto no quiere decir que todas las jóvenes vayan a abortar. Lo harán aquellas que lo harían igualmente con ley o sin ley, pero al menos con unas condiciones sanitarias seguras. Lo ideal, es, en esta época de tantas libertades, medios e información, que ninguna joven llegue a un embarazo no deseado y que tengan dos dedos de frente para darse cuenta que tener relaciones sexuales requiere también responsabilidad. Para la que no quiera hacer uso de esta ley y quiera tener el niño, siempre le queda darlo en adopción, hay muchas parejas que lo necesitan, o quedárselo y salir adelante.
Ahora, lo que si me parece mal es que se permita a una jovencita de 16 años que tome ella únicamente la decisión. O sea, que en este país no se puede beber ni comprar tabaco hasta los 18, pero sí se puede abortar. A eso si digo yo: ¡manda huevos!

PD: Me acabo de dar cuenta que además está firmada el 8 de marzo. ¡Vivan los derechos de las mujeres!

2 comentarios:

  1. Bueno, es evidente que desconoce la señora las funciones de rey , de hecho pienso que así ocurre en la gran mayoría de las casas españolas. En niveles digamos más bajos, no nos traen mirra de milagro, valga la redundancia implícita. observamos la insensatez que tú misma encuentras en la medida de decidir a esa edad sobre la viabilidad de un ser humano. En sí, y viendo el panorama de la adolescencia, generación ávida de huir de responsabilidades, encuentro muy arriesgada esa decisión estatal.
    Da toda la impresión de esconder ahorros sanitarios antes que atender a la persona.

    Un 0 a esa decisión gubernamental.
    Otra foto para la señora con las funciones del rey.

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  2. NUEVE IDEAS PARA LA AZAFATA BELÉN LÓPEZ DELGADO

    1. Es de aplicación el gran principio constitucional inglés; “The King can do no wrong”. Por similitud y para que se entienda mejor; el Rey actúa como un notario cuando sanciona una Ley. Por supuesto, la Constitución tampoco le permite al Rey convocar un referéndum, tal y como sugiere Belén López. Con dos tardes de estudio de Derecho político, esto se entiende perfectamente.
    2. No se puede ser más papista que el Papa. La Iglesia española ha exonerado oficialmente al Rey de responsabilidad en este tema, y no así a los diputados que han aprobado esta mierda de ley, que quedan excomulgados.
    3. Espero del Rey algún signo oficioso. Sabemos que el Rey y la Reina están totalmente en contra pero me gustaría algo más.
    4. No todos los Reyes (ni los no reyes) son santos ni héroes, como sí fue Balduino.
    5. Nosotros no vamos a devolver nuestra foto de S.M. el Rey, que seguirá ocupando un lugar de honor en nuestra casa, convencidos como estamos que su figura y la institución que representa son muy importantes para España.
    6. Sólo nos faltaría en los momentos que estamos viviendo, lanzar la Jefatura del Estado y la representación última de España a la ambición de la clase política. La que se montaría si el Rey intenta dimitir por un día, como hizo Balduino.
    7. Si devolviéramos las fotos de todos los que no han hecho todo cuanto estaba en su mano, llegando incluso a los más exigentes sacrificios para evitar la introducción del aborto en España, nuestros álbumes se quedarían prácticamente vacíos, sin excluir las fotos propias desde luego...
    8. No creo que en este momento haga falta tener especial valor para pronunciarse en contra del Rey. No se asume riesgo alguno y se garantiza el aplauso fácil de un sector determinado.
    9. Estoy seguro de que el Rey no deseaba firmar esa ley y que es el único español que no es libre para oponerse a la misma.

    Luis de Gortázar Rotaeche

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