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lunes, 27 de enero de 2014

Del 21 al 10.

Supongo que habrá muy pocos de ustedes que a estas horas no se hayan enterado que el consejo de Ministros decidió el viernes pasado bajar el IVA del 21 al 10% al arte. Esto por supuesto tiene sus matices. 
Primero, no engloba a todo el arte, porque si así fuera, estarían dando botes de alegría todo el mundo editorial, el cine, el teatro, etc, cosa que no es así.
Se trata de una rebaja en las transacciones comerciales con obras de arte, y no en todos los casos. Se rebaja en las ventas directas de los artistas a los coleccionistas.
Y digo yo, ¿cuánta gente de a pie como usted y como yo nos compramos obras de arte así como quien compra el pan? ¿No se trata acaso de una nueva medida que favorece a un porcentaje muy pequeño de gente pero no produce un beneficio para una mayoría? Pues claro. En este país no se pone en práctica el utilitario - harían bien en leerse algo de Stuart Mill- que dice aquello que hay que procurar el mayor beneficio para el mayor número de personas (muy resumido).
Y eso de que es una rebaja al "arte" es como generalizar mucho, ¿no? 
Artista es quien escribe libros -y eso afecta a todos los que hacen posible que ese libro se publique y venda-, quien actúa -y afecta a todos los que ponen en marcha una película, una obra de teatro que son miles de personas-, quien pinta o esculpe. El arte reúne todo un conjunto de actividades que han quedado reducidos en esta rebaja al hecho de compra venta entre artista-comprador. Al final va a ser cierto lo del viejo dicho: el arte (helarte) es pelarte de frío.
Y como no podía faltar, hay una aplicación de esta rebaja a algo tan vistoso y pomposo como las Fallas de Valencia, Las Hogueras de San Juan en Alicante y   las "Gaiatas" de Castellón. ¡Hombre! 
Como valenciana debería alegrarme. Todos ellos son monumentos, efímeros, pero monumentos, insignia de nuestra comunidad. De ellos viven muchas familias directa e indirectamente, pero de nuevo hay que entrar en el detalle de que la rebaja es al artista en cuanto que vende su obra.  ¿Se benefician de ello los carpinteros, pintores, gruistas, transportistas, proveedores de materiales...?No.
Para quién quiera ver en detalle en qué afecta esa rebaja a las Fallas pongo el siguiente enlace:
http://www.elmundo.es/comunidad-valenciana/2014/01/25/52e387f522601d95018b456c.html

http://cultura.elpais.com/cultura/2014/01/24/actualidad/1390567257_988242.html

La alcaldesa de Valencia llora de gozo y lo que el año pasado llevó a ponerle una "vela negra" a Montoro por haber mandado a investigar las fallas a inspectores de Hacienda, hoy la motiva a comérselo a besos y nombrarlo "fallero mayor" que si hace falta se crea el puesto.
Es una pena el trato sesgado, la diferenciación. No obstante, se dice que el gobierno tiene pensado rebajar el IVA también a otros sectores artísticos en los próximos meses. A lo mejor Wert lo deja caer en la gala de los Goya por aquello de evitar que lo muelan a tomatazos.

Pero manténganse al loro ciudadanos de a pie que los expertos que asesoran a Economía y Hacienda parece que han aconsejado bajar el IRPF (¡bien!), bajar las deducciones (¡mal!) y subir el IVA (¡mal!). Y lo del bien y el mal lo pongo en función de los que siempre estamos ahí para pagar el coste de las malas políticas económicas. Muchos de nosotros no sabemos de macroeconomía, pero somos los que tenemos que sobrevivir cada mes llevando las finanzas de nuestra casa. 

Para más información: 
http://www.expansion.com/2014/01/22/economia/1390378316.html

NOTA: foto tomada de xcreepyboo.deviantart.com

sábado, 18 de enero de 2014

GAMONAL

Protestas como la del barrio de Gamonal en Burgos han provocado un hervidero de comentarios, noticias varias y opiniones casi un unánimes. Los medios se han ocupado de darle todo el bombo que la situación merece. El pueblo se levanta contra el abuso de obras, quizá innecesarias, de cobros de comisiones ciertamente reprochables, ilegales e indeseables. Hasta aquí todo bien.
Como siembre, grupos de radicales tanto en Burgos como en otras ciudades españolas que apoyaron la protesta, se hicieron con la calle y empañaron las manifestaciones legítimas con su violencia extrema y detestable, rompiendo, quemando y demostrando su furia de una forma brutal e indeseable.
Cuando estos grupos queman contenedores, papeleras y otro mobiliario urbano nos están robando nuestros impuestos, esos que pagamos para tener esos servicios que ahora hay que reponer gracias a sus acciones. Cuando rompen escaparates o coches, están jorobando de buena manera negocios y posesiones particulares de, a lo mejor, familias que no van a poder reparar los destrozos, bien porque su seguro no cubre esos hechos, o  bien tiene una franquicia que en ese momento no pueden cubrir.
A parte de esas actitudes por siempre reprochables, me pregunto por qué la gente no se lanza tan rotundamente a la calle ante los desmanes políticos, los recortes que están afectando tan duramente a sanidad, educación, servicios sociales; por que no son también multitudinarias y rotundas las protestas ante el atraso de cincuenta años que están provocando algunas leyes aprobadas recientemente.
Estoy convencida de que los medios de comunicación social pueden elevar a la categoría de necesarias esas protestas con su apoyo y cobertura como ha pasado con este caso burgalés.
Sí había gente en las protestas que no sabía ni porqué protestaban los de Burgos, hasta dónde llegaba el alcance de su enfado...
Eso tampoco demuestra mucho sentido común. Alguien lanza un todos a la calle y un montón de gente aborregada y sin pensar ni calibrar el asunto se deja llevar. ¡Yo también voy! Y ¡hala!
Olé por haber conseguido la paralización de obras y con ello la comisión ilegítima de su alcalde. Ahora queremos su dimisión y que sea acusado y llevado ante un tribunal que cuánto menos lo inhabilite. Aunque eso cueste al horario municipal 500.000€ en concepto de incumplimiento de contrato.
Pero en este país hay que salir más, hay que exigir más, pero no de forma violenta ni sin ton ni son. Aunque parece que si nos lo pensamos muchos no hay quién nos mueva del sillón.



jueves, 9 de enero de 2014

MI IMAGINARIO

En mi imaginario tú eras mi príncipe azul con todos los defectos, pero azul. Eras mi bastón, mi guía, mi camino, mi luz. En mi imaginario tu cuerpo se abrazaba al mío y se pasaban todos los dolores y las penas. Sentía como mi corazón cabalgaba con el tuyo acompasadamente.
En mi imaginario mi amor y tu amor caminaban juntos de la mano, ayudándonos en los momentos difíciles, riendo en los alegres. No había más cuerpos que el tuyo y el mío, enlazados, fundidos. No había más ojos que los nuestros, más manos, más pies.
En mi imaginario éramos felices, capaces, indestructibles. Lo nuestro era lo nuestro, fundamentado en algo tan firme como lo que sentíamos el uno por el otro, creciéndonos ante las dificultades, saliendo de cada batalla más fuertes y más sabios.
En mi imaginario tus labios eran seda y tus besos sabían a canela, como todo tu cuerpo, como mi propia piel.
En mi realidad hay un hueco enorme en mi cama y en mi vida que mi triste cuerpo no es capaz de llenar.