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sábado, 18 de enero de 2014

GAMONAL

Protestas como la del barrio de Gamonal en Burgos han provocado un hervidero de comentarios, noticias varias y opiniones casi un unánimes. Los medios se han ocupado de darle todo el bombo que la situación merece. El pueblo se levanta contra el abuso de obras, quizá innecesarias, de cobros de comisiones ciertamente reprochables, ilegales e indeseables. Hasta aquí todo bien.
Como siembre, grupos de radicales tanto en Burgos como en otras ciudades españolas que apoyaron la protesta, se hicieron con la calle y empañaron las manifestaciones legítimas con su violencia extrema y detestable, rompiendo, quemando y demostrando su furia de una forma brutal e indeseable.
Cuando estos grupos queman contenedores, papeleras y otro mobiliario urbano nos están robando nuestros impuestos, esos que pagamos para tener esos servicios que ahora hay que reponer gracias a sus acciones. Cuando rompen escaparates o coches, están jorobando de buena manera negocios y posesiones particulares de, a lo mejor, familias que no van a poder reparar los destrozos, bien porque su seguro no cubre esos hechos, o  bien tiene una franquicia que en ese momento no pueden cubrir.
A parte de esas actitudes por siempre reprochables, me pregunto por qué la gente no se lanza tan rotundamente a la calle ante los desmanes políticos, los recortes que están afectando tan duramente a sanidad, educación, servicios sociales; por que no son también multitudinarias y rotundas las protestas ante el atraso de cincuenta años que están provocando algunas leyes aprobadas recientemente.
Estoy convencida de que los medios de comunicación social pueden elevar a la categoría de necesarias esas protestas con su apoyo y cobertura como ha pasado con este caso burgalés.
Sí había gente en las protestas que no sabía ni porqué protestaban los de Burgos, hasta dónde llegaba el alcance de su enfado...
Eso tampoco demuestra mucho sentido común. Alguien lanza un todos a la calle y un montón de gente aborregada y sin pensar ni calibrar el asunto se deja llevar. ¡Yo también voy! Y ¡hala!
Olé por haber conseguido la paralización de obras y con ello la comisión ilegítima de su alcalde. Ahora queremos su dimisión y que sea acusado y llevado ante un tribunal que cuánto menos lo inhabilite. Aunque eso cueste al horario municipal 500.000€ en concepto de incumplimiento de contrato.
Pero en este país hay que salir más, hay que exigir más, pero no de forma violenta ni sin ton ni son. Aunque parece que si nos lo pensamos muchos no hay quién nos mueva del sillón.



lunes, 11 de noviembre de 2013

CANAL 9

Ya sé, ya sé. Miles de ríos de tinta han corrido en referencia al tema de la televisión valenciana. Aquí hasta nos hemos sentido importantes de tanto salir en los medios.
Vaya por delante mi completa solidaridad y mi pena por aquellos que se han quedado sin trabajo, sobre todo el personal de limpieza, de mantenimiento, los técnicos, los porteros y demás que no salen delante de la cámara, pero que están ahí. 
Lo de Canal 9 tiene miga. En general tienen miga todas las televisiones autonómicas y cómo no, la estatal. Lo que se ha venido a destapar ahora no es sino el secreto a voces que andaba por todas partes pero que nadie se atrevía a confirmar con una declaración formal, con una denuncia en toda regla. 
Todas las televisiones autonómicas son ruinosas; la televisión nacional también lo es, aunque en menor medida, y ha sido un lastre para todos los gobiernos. Se supone que la televisión pública debe existir para garantizar la imparcialidad ante las preferencias e intereses de las televisiones privadas, para convertirse también en valuarte de una televisión de calidad con servicios para el ciudadano. Es lamentable que eso no sea así.
La manipulación informativa y las presiones a los que los periodistas que trabajan en estos medios son sometidos no es algo que se desconozca, y sin embargo, no sé qué pasa en este país que todo nos resbala. El conformismo o más que eso, la dejadez, nos invade. La frase de moda "es lo que hay" y en consecuencia no se debe actuar, para qué intentar buscar soluciones, esto no lo arregla nadie. Este es el clima que se respira en España. 
De Canal 9 fueron despedidos  hace tiempo una serie de profesionales que se atrevieron a plantar cara y por los que nadie de los que se quedaron movió un pelo. Es ahora, cuando una sentencia obliga a la Generalitat Valenciana a readmitir,  se les echa abajo un ERE y el gobierno autonómico decide echar el cerrojo, cuando los periodistas deciden moverse, destaparlo todo, tirar de la manta, como nos gusta decir. Ahora salen indignados ante las cámaras, conceden entrevistas a sus compañeros y denuncian públicamente todos los atropellos, desmanes y hasta delitos que se han cometido dentro del ente.
Y yo me pregunto, ¿los han tenido que echar para que se sintieran responsables?¿Por qué ahora y no antes?¿Por qué no en su momento hicieron piña y fueron todos a una?
http://ccaa.elpais.com/ccaa/2013/11/06/valencia/1383739577_336876.html
http://www.vertele.com/video-articulo/canal-9-pide-perdon-por-silenciar-el-accidente-del-metro-de-valencia/
Hemos de recordar que no solamente estaba en juego su puesto de trabajo y por lo tanto el sustento de sus familias, además, es que muchos, lamentablemente un alto porcentaje, debían ese puesto de trabajo al enchufismo. 
¿Cómo si no llega a tener una televisión autonómica más trabajadores que tres cadenas nacionales juntas? ¿Qué hacía tanta gente allí metida?
Una vez en la calle, el agradecido se siente traicionado, y ya no le importa largar de más, decir lo que callaba. 
Pero lo más de lo más es lo que pasó el sábado en esta ciudad, Valencia. Miles de ciudadanos se lanzaron a la calle a manifestarse en contra del cierre de Canal 9. Es es natural, claro. Ex trabajadores, familiares y amigos a denunciar el atropello. Bien. Personas que defienden la televisión autonómica porque creen que es necesaria como vehículo de expresión cultural, de lo nuestro, de lo que nos interesa. Bueno. Pero es que allí también estaban los que se han pasado años y años protestando por la mala calidad de la programación, por la manipulación informativa, por el bajo nivel del valenciano, por el excesivo gasto que causaba, por todos los que se metieron a dedo y sin oposición... Y yo me pregunto, ¿esos qué hacían ahí? ¿Acaso quieren que no se cierre para seguir protestando?
No me cuadraba verlos ahí, todos juntos. Y que conste, el cierre de esta televisión no me parece bien por las personas que deja en el paro, ni cómo se ha hecho, así, por cojones, como se suelen hacer las cosas cuando no se tienen argumentos.  Y que ahora viene lo fácil, la vendo, aunque me den cuatro duros y me quito el problema de encima. Y a ser posible que la compre un buen amigo que ya sabemos de qué pie calza para que podamos estar tranquilos. 
La televisión siempre ha sido un medio de propaganda política, de manipulación, ha dado poder, mucho poder. Por eso se pegan por conservarlas, con la mentira de que refleja "lo nuestro". 
Cuatro programas mal hechos, muchas "variettes", concursillos cutres, telediarios sesgados, películas de vaqueros y fútbol, que no falte el deporte rey. 
Lástima los buenos profesionales que allí han trabajado y nos han ofrecido buenos reportajes, como los de Punt2, porque no es que teníamos un canal, había cuatro si no me equivoco: Canal 9, Punt2 (de corte cultural), Canal 9 24h  (todo noticias) y  otro del que no recuerdo el nombre pero donde salían poner películas.
Y no olvidemos tampoco los millones que se gastaron en renovar el logo de todos los canales y el mobiliario.
Y mientras, el presidente Fabra diciendo-¡qué cara!- que tenía que elegir entre sostener Canal 9 o hacer hospitales y escuelas. ¡Será posible! Eso sí, al día siguiente destinó 25 millones para el aeropuerto de Castellón que tiene goteras. 
¡País!

domingo, 15 de septiembre de 2013

NO SOY NACIONALISTA


No soy nacionalista, me parece absurdo. Me suena a fascismo, segregación, a señalamiento, a xenofobia, a distinción, a guerra. Me suena pues a todas esas cosas contra las que una persona que ama la libertad y está por los derechos humanos repudia.
Los nacionalismos no hacen sino enaltecer los valores propios,  como la historia propia, la cultura propia, la lengua propia incluso en su día la raza propia de cara al pueblo, cuando en realidad esconden, por parte de los dirigentes que los promueven, el autoristarismo y cuestiones económicas.
Un día le oí decir a Antonio Gala respecto a una pregunta que le hicieron en una entrevista y que solicitaba su opinión sobre el feminismo, que todos los nombres acabados en –ismo son, por definición, exageraciones, extremos. Y así es. Sin entrar en el tema del feminismo, ahora no toca, le cojo la palabra en cuanto a la terminación.
Los extremismos no son buenos, muchos son los sabios desde la antigua Grecia hasta nuestros días que advertían del peligro de los extremos y abogaban por el punto medio. El equilibrio es lo mejor.
Sí diré que soy defensora de la protección de la cultura y todo lo que ella engloba, de la protección de aquellos rasgos propios por cuanto pueden enriquecer a lo común y a lo individual, al no olvido. Pero no a que se manipule abiertamente desde la más tierna infancia en un sentido u otro para formar ciudadanos patriotas.
Se da además la circunstancia, de que el español sólo se siente así cuando juega una selección deportiva o un ídolo de procedencia española. Entonces sí, sacamos pecho. Pero a no ser en esos casos, nos mofamos abiertamente de nuestros símbolos, de nuestros nombres, de nuestra cultura, de nuestra bandera, de nosotros mismos y renegamos del país que nos vio nacer y que sustentamos con nuestro trabajo y sudor.
Nos quejamos de nuestros políticos pero no los quitamos y hasta esta situación de crisis tan tremenda, incluso les reíamos sus trapicherías porque nosotros en su lugar también lo hubiéramos hecho. ¡Somos una vergüenza!
Que los catalanes o los vascos no quieran ser españoles no es de extrañar. Un alto porcentaje de la población de España se cambiaría por un finlandés, por ejemplo.
Por eso, cuando veo las banderas esteladas ondear, las ikurriñas al viento, me duele. Me duele el rechazo como ciudadana de no Cataluña o no País Vasco y pienso ¿qué he hecho yo para que no me quieran si mi comunidad autónoma es también una de las que más contribuye al Estado central?
Yo, que he vivido en nacionalismo catalán de muy cerca, me dolía cuando algunas personas se esforzaban por integrar a un magrebí mientras a mí me negaban el saludo. Y no, no me sabía mal por el magrebí, sino porque yo era de no Cataluña. Algunos se esforzaban en explicarle a un turista en inglés o francés, pero se negaban a hacerlo en español. E insisto, era alguna gente, puede que de ese millón y medio o ni tan sólo ellos. Puede que algunos de los que allí no estaban. Muchos eran incluso de los llamados “charnegos”, hijos de emigrantes españoles llegados a Cataluña en busca de trabajo y que se avergonzaban de su lengua materna.
Y me duele también que el pedante Mas haya abierto la caja de los truenos sin sopesar sus consecuencias y le haya vendido al pueblo catalán que la separación de España va ser el paraíso porque llevando ellos las riendas totales serán una “grande y libre” nación.
Me duele porque no les cuentan lo que les va a costar. Como les va afectar de verdad económicamente, como subirán los impuestos para enfrentarse a su propia deuda cuyos propios políticos han provocado. Como salir de la CE va ser un castigo enorme. Como si se separan el español se dejará de dar lógicamente como asignatura troncal –lengua maldita del opresor- y será una optativa, lo que a la larga traerá sus consecuencias. Como les venden que una vez fueron una y nadie más cuando lo más que llegaron a ser fueron pequeños condados. Siempre han pertenecido a un reino, el de Aragón en su día y al de España después. Como las revueltas y los problemas durante la II República española y la posterior guerra civil comenzaron en Cataluña con las huelgas industriales, el avance de los movimientos anarquistas y el nacionalismo a ultranza…

Desde hace años queremos lograr la eliminación de fronteras, la unidad de diversos pueblos sin que ello signifique la pérdida de su identidad sino con integración, transmisión y respeto, el ser ciudadanos del mundo, el conseguir vernos en igualdad…
Por eso en estos momentos de la historia son absurdos los nacionalismos, no tienen sentido.
Lo que hay que hacer el cambiar este sistema de autonomías que está caduco y es injusto y reformar la Constitución que falta le hace. Hace falta sentarnos, dialogar, trabajar hombro con hombro y no pegarnos puñaladas por la espalda. 

viernes, 10 de mayo de 2013

SOBRE NOTICIAS VARIAS


Es lo malo de escuchar las noticias en la radio por la mañana, encuentras miles de cosas sobre las que quieres hablar, discutir, indignarte e incluso algunas veces alegrarte.
Ya hacía tiempo que no las escuchaba a las ocho de la mañana en el coche, buena costumbre que me entretenía  de camino al trabajo.
Cuando llegue a casa me pregunté sobre cuál de todas esas cosas que había escuchado me apetecía escribir pero no me decido por ninguna.
Algo que me ha puesto triste es la muerte de Alfredo Landa. Yo era muy pequeña para haber conocido el “landismo” pero he visto muchas películas de este pequeño gran actor. Y es que últimamente se nos están yendo muchos, claro, ya mayores, pero son actores que llenaron muchas tardes de sábados cuando no habían cadenas privadas de televisión y que luego destacaron sobre todo en teatro, qué buenos eran, y en películas de gran calidad en una etapa más madura. Mi homenaje pues para Alfredo Landa. Su obra y su recuerdo, quedan.

Una noticia que me ha llamado la atención es que el gobierno afirma que la economía sumergida ha bajado no sé qué tanto por cien. Pues miren, sí que me sorprende, porque en España eso de la economía sumergida es una seña de identidad y ahora que hay tanta gente parada ni te cuento. Los que pueden van haciendo chapucillas, mujeres y hombres limpiando patios, estudiantes a saco dando clases de repaso, ahora de cara al verano alquilando el pisito de la playa, que por mucha mano que quieran meter siempre nos las ingeniamos para sacar unas perras de aquí y de allá. Haciéndole la competencia a los extranjeros ilegales que estamos.


Ya que he dicho los de las clases de repaso continuaré con la Huelga general de la Educación Pública. También es ya un habitual el baile de cifras sobre los seguimientos de este tipo de actividades. Los sindicatos dicen, los asociaciones dicen, los periódicos dicen, el gobierno dice… El caso es que tuvo su seguimiento y eso quiere decir algo. Lo que fueron lamentables fueron, por una parte, como siempre los grupos de radicales que tienen que venir a destrozarlo todo y a dejar una imagen lamentable; por otra, lamentable también las declaraciones de algunas personas sobre el por qué hacían huelga: que si era una ley franquista, que si imponían la religión, porque estoy en contra… ¡Pero bueno! Hay mucho más en esa ley que por cierto tendría que haber sido aprobada hoy en el Consejo de Ministros. Yo me manifiesto contraria a ella porque a pesar de que es verdad que se necesita un cambio que nos saque de los puestos de cola de los países europeos, la de Wert no es la solución, ni de lejos, ¡vamos! Pero esto da para más, lo dejo para otro día.
Y además, está lo del tema de los recortes que, aunque es competencia de las comunidades autónomas, están ahí: la falta de dinero para pagar luz o calefacción, la falta de contrato del profesorado interino para las sustituciones, el aumento de la ratio de alumnos por clase, la desaparición de ciertas asignaturas… Motivos, como dice Sabina, nos sobran.

Nada me sorprende la retirada de la imputación de la Infanta Cristina, el juez se ha quedado solo. En fin, para qué le iban a preguntar si la chica es tonta.
Y su señor esposo, esa sí que es buena. Los de Catar dicen que allí no lo necesitan y que no se moleste en ir. ¡Ay, qué alegría! Fíjate ¡qué majos!

Y que lo dejo, que no lo voy a hacer más largo por hoy pero material, tengo para mucho más.

jueves, 4 de abril de 2013

DE LA IMPUTACIÓN Y OTRAS ACEPCIONES

Ardían ayer las redes sociales ante la noticia de que el juez había imputado a la infanta Cristina en el Caso Nóos por indicios suficientes de su participación o al menos su consciencia de los hechos de los que ha sido acusado su marido.

La mayoría de la gente sentimos un gustirrinín en nuestro interior y por unos minutos, puede que horas, sentimos que aún había justicia en este país. ¡Ilusos!

El pueblo está en el circo, donde lo han colocado, y los mandatarios  están echando carnaza para entretenernos a ver si así protestamos menos y sentimos menos grandes nuestras miserias. 
El caso, tan explotado por los medios que  ya no tienen imágenes inéditas que mostrar, estaba en pleno centro de la pista y todo el mundo gritaba: ¡sangre!¡sangre!
El juez al que se le atribuyen los arrestos necesarios para imputar a la realeza es el mismo de antes de ayer, de la semana pasada, cuando el pueblo apelaba a la lógica y no daba por bueno el argumento del yernísimo que prefería  afirmar que su mujer es "tontita" a que asumiera su parte, y ella, la tontita, que prefería ser llamada así a asumir su responsabilidad de saber y consentir. No coló su papel de víctima que gastaba el dinero fácilmente cargándolo a las cuentas del instituto. No cuela tampoco que ahora el rey sí sabía pero no consentía. 
Palabras, meras palabras. Mentiras, reales mentiras.

Pero aunque creímos que se había dado un paso de gigante, los comentaristas de las tertulias nocturnas nos pusieron las cosas en su sitio.

"Estar imputado en un proceso penal, como es ahora el caso de la infanta Cristina, supone, como mínimo, que la persona está implicada de algún modo en el caso, ya sea por presunta autora de un delito o por tener, sencillamente, relación con el caso y poder aportar algo a desentramar los hechos. Pero no implica, por tanto, ni culpabilidad ni autoría de antemano.
Una vez imputada, lo normal es que el juez instructor tome declaración a la infanta y, valorando todas las circunstancias del caso, podrá decretar el sobreseimiento (firme o provisional) o transformar las diligencias previas en un juicio.
En definitiva, al imputado en un proceso penal se le atribuye en principio la realización o participación en unos hechos sancionables penalmente, pero no se le considera todavía autor de ningún delito: habrá que esperar al desarrollo del juicio para probar su inocencia o culpabilidad." elEconomista 03/04/2013
Sin embargo, el profesor Luís Roca especialista en Derecho Penal nos aclara: Una persona es acusada únicamente en el momento en que se haya determinado el objeto de la acusación y esto tiene lugar cuando el fiscal o la acusación particular solicitan la apertura del juicio oral me-diante el llamado escrito de acusación en el procedimiento abreviado (art. 781 LECr) o el llamado escrito de calificación en el procedimiento común (art. 650 LECr).
[...] aunque en términos coloquiales se suelen utilizar como términos sinónimos acusado e imputado, se debe ser consciente de la fase en la que nos encontramos y de las connotaciones que implican, a saber: una persona imputada o procesada es una persona que está siendo investigada, y una persona acusada es una persona que ya ha sido investigada y que va a ser o está siendo juzgada. Y, por supuesto, nunca debe uno olvidarse de que, hasta que se dicte sentencia, dicha persona, por mucho que haya sido imputada o acusada, sigue siendo inocente (art. 24.2 de la Constitución española).

De momento, ¿qué tenemos? Una infanta imputada. ¿Hasta dónde se tirará del hilo? No se hagan ilusiones. Se nos ha repartido pan en el circo, pero ya saben el refrán "pan para hoy y hambre para mañana".

jueves, 14 de marzo de 2013

HABEMUS PACO

Ríos de tinta virtual o de verdad corren ya desde que anoche saliera el humo blanco de la chimenea papal. "Habemus Papam" se anunció. Pues ¡hala, otro más!
Enseguida a preparar el currículo del susodicho, a buscar imágenes de archivo, a encontrar conocidos, amigos, defensores, detractores, biografía...
Es espectacular la cantidad de medios que se despliegan para cubrir una noticia de esta índole, la de horas de trabajo. Y tal vez muchos de ustedes dirán "y ¿para qué tanto?""Venga, Papa, venga Papa""¡Grrr! 
Algunos incluso dirán que se le está dando demasiado bombo a la noticia para distraernos de otras cosas más importantes. "¡Claro, como son del PP!"

Yo hace años era del mismo pensar. ¡Qué lo que más me preocupa es mi país, oiga! Peo no, no es así. 
No creo que a estas alturas no se hayan enterado de la globalización. Todos estamos en el mismo barco y a los que no se les ha dejado subir nadan tras él con la esperanza de que arriba se esté mejor que en el agua. 
Cómo sea este Papa nos importa en cuanto que nos influyen su política, sus hechos y sus palabras. La iglesia católica lleva siglos llevando las riendas de Europa y algunos menos en América Latina. Es sin duda la más poderosa de todas. Así que cuando este señor estornude preparémonos para el catarro.
Unos quieren ver en la elección de este jesuita argentino un cierto aire de reformismo, de aproximación al pueblo, por el carácter misionero de la orden.
Otros dicen que en su país ya se mostró contrario al matrimonio homosexual y a la eutanasia. Pero, ¿qué quieren? Qué estamos hablando de la iglesia católica, es como si pidiéramos al alacrán que no pique a la rana. Apertura sería que dejara a discreción del consumidor católico el uso de preservativos, por ejemplo, pero no pidamos peras al olmo. 
Además, ya se los dijo a sus compañeros cardenales: "tal vez Dios os perdone" por haberlo elegido, añado yo.
El tiempo lo dirá, que es el que lo pone todo en su sitio. Y si no, más de lo mismo pero con otra cara. Este por lo menos aún camina por sí y es algo menos viejo que su antecesor aunque menos que el Papa Juan Pablo II cuando fue elegido.

Qué no comprendemos tanta aclamación, tanto fervor. Bueno, bueno, y qué me dicen de las niñas que llevan días esperando al tal Justin  y se atreven a decir que el chaval ilumina sus vidas; esa patada en el culo que tiene el padre que dice que no tiene importancia que pierdan cuatro días de colegio; esa madre madre que dice que si es el sueño de su hija 400 € bien lo valen ¡Jesús! ya que de religión hablamos.
Qué me dicen de las masas que mueven los equipos de fútbol, el fervor que lleva a muchos a hipotecarse para ir a ver a su equipo.
Y que poco, a mi parecer, convocan las manifestaciones para luchar contra los recortes, por defender los derechos. ¡País!

Así que hagan una reflexión, grande o pequeña, a su gusto, y verán como no es para tanto. Los medios nos seguirán bombardeando con la novedad hasta que deje de serla -novedad-. Nos seguiremos tragando la manipulación informativa, pero de nosotros depende el triaje.

Y que hoy mientras esperaba mi turno un hombre que también estaba por allí le ha comentado a la persona que tenía al lado: "que el nuevo Papa se llama Paco" "¿Paco?" le pregunta el otro. "Sí hombre, Francisco."
Pues eso, Paco.

lunes, 3 de diciembre de 2012

ACTUALIDAD


Cada vez es más difícil escribir artículos sobre actualidad y no es porque no haya temas a los que dedicar unas palabras, no. Lo que ocurre es que hablar de crisis, desahucios, manifestaciones, huelgas, mal gobierno, etc, es una tarea a los que muchos blogueros y articulistas se dedican y seguro que mejor que yo.
Esta semana me había propuesto escoger de entre todas las noticias escoger una y dedicarle mi artículo. Pero no he sabido que acontecimiento elegir.  Por ejemplo, de las visitas recibidas por el rey en la clínica donde se recupera de su operación de cadera, ¿qué puedo decir? nada que no me llene de furia. ¿Qué hace Urdangarín paseándose delante de las cámaras visitando a un suegro que debería haberlo desterrado hace mucho tiempo si no fuera porque él también ha pecado? Ante una monarquía que hace aguas por todas partes, ante la que el pueblo se siente inclinado a darle el pasaporte y ante la cual no se elevan pancartas de “Señor Borbón váyase” porque estamos más ocupados en resolver otras cosas más urgentes.
Podría hablar del recorte de las pensiones que Rajoy dijo que nunca haría pero que según él mandan las circunstancias. pero qué decir más de un señor que no ha cumplido sus promesas electorales y que se ha desdicho de todo lo que dijo que no haría. Es más de lo mismo.
Podría hacerlo también de las huelgas en sanidad, de los centros de investigación cerrados, de las múltiples manifestaciones que se produce antes los ojos ciegos y los oídos sordos de un gobierno que no se oculta de dar la espalda a su pueblo, cosa que sólo puede producir el estupor y la impotencia de que digas lo que digas y hagas lo que hagas es inútil. No importan las encuestas de popularidad como en Estados Unidos, aquí es la ley del yo mando.
Podría hablar también del famoso Banco malo que arranca su andadura, el banco a donde irán los activos negativos de los bancos pero en el que ya varias aseguradoras entre ellas Mapfre han decidido invertir. ¿Cómo? Que yo sepa los capitales privados invierten en algo de lo que esperan sacar beneficios. Si sacan beneficios es que los miles de pisos que van a ir a parar allí no se destinarán a viviendas de bajo alquiler o con opción a compra.
No quiero pensar, no quiero noticias. Todo me resulta igual de indignante, igual de triste. Todo me parece un inmenso túnel sin salida, oscuro como la noche, y los que estamos ahí dentro oímos mientras sufrimos las risas de los que están fuera.