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jueves, 26 de abril de 2012

SOBRE LA CONVENIENCIA DE LAS MANIFESTACIONES Y LAS HUELGAS


Supongo que a estas alturas nadie duda que las movilizaciones son necesarias para hacer llegar a los oídos del gobierno que no estamos de acuerdo con las medidas tomadas para salir de la crisis.
También, que somos conscientes en mayoría, que eran necesarios ajustes en el sistema de financiación que hemos tenido hasta ahora.
Ahora bien, no parece que las medidas restrictivas vayan a ser las más efectivas. El pueblo necesita saber que aparte de ellos hay alguien más ahí arriba que se sacrifica. Si hemos llegado a este grado de endeudamiento es porque algunos han hecho mal sus deberes, muchos se han aprovechado de sus cargos para enriquecerse vaciando las arcas en lugar de llenarlas para tiempos peores. Ejemplo, señores, ejemplo.
Al pueblo nos da la impresión de que estamos pagando por algo que no hemos provocado, pagamos por lo que los bancos han hecho mal, por lo que los malos gobiernos han dejado hacer, pagamos porque nos vendieron que todos teníamos derecho a llevar una vida de ricos.
En las épocas de bonanza, un trabajador del andamio ganaba más que un maestro, más que un policía. Se les daba en función de esos ingresos préstamos elevadísimos a pagar en 30 años y nadie les dijo “eso no se hace”, ahorra para el futuro que esto se acabará un buen día. Eso lo debía saber el trabajador, pensar con la cabeza y no con las manos. Gastarse sus buenos sueldos en coches, casas, viajes, salidas, que en otro momento nunca se hubieran podido permitir. Eso es lo que se nos vendió y pocos fueron los que, siendo conscientes de que eso era una ensoñación, guardaron para el futuro y se moderaron en sus gastos y sueños.
¿Somos culpables? En gran parte sí. Era demasiado tentador caer en la trampa. Y también somos culpables de todos y cada uno de los gobiernos que hemos tenido, puesto que nosotros los hemos elegido.
Las personas, los millones de personas que votaron al partido popular, ¿creían de verdad que el gobierno que formaran nos sacaría de la crisis sin hacer “pupa” al populacho? ¿Qué alternativa buena y creíble de izquierdas teníamos?
Ahora toca quejarse.
A mí los sindicatos mayoritarios no me representan. Me niego a seguirles el juego ya que cuando los necesité no me ayudaron, cuando hablé no me escucharon. Son los mismos que sólo hacen huelga a conveniencia, los que aparecen en la cabecera de las manifestaciones, los mismos que luego estrechan la mano que primero mordieron a cambio de unas migajas. Se les ha retirado gran parte de la financiación, por eso se quejan, pero hace años que no pisan una fábrica, un ambulatorio, una escuela. ¡Qué sabrán ellos del día a día! No serán ellos lo que se dejen los días de sueldo si no trabajan y encima engordemos las arcas de las Consejerías, Gobiernos o empresarios.
Y realmente, ¿alguien cree que cambiarán las cosas porque salgamos a la calle? ¿Acaso el gobierno no ha advertido ya que sí o sí a las medidas de ajuste? ¿No ha dejado claro Bruselas que ahora estamos en el buen camino? Claro, en las grandes potencias europeas los trabajadores ganan más y están mejor considerados, tienen también buenas prestaciones -como Francia en materia de educación-. Yo no he visto huelgas en Alemania, será porque los alemanes no han sentido tanto la crisis o están preparados para sobrellevarla mejor.


Según la página www.mitecnologico.com hay diferentes tipos de huelgas, a saber:

Huelga laboral: es la que tiene lugar por causas derivadas de la propia relación de trabajo.
Huelga extralaboral: es la que se lleva a cabo por motivos políticos o con cualquier otra finalidad ajena al interés profesional de los trabajadores afectados.
Huelga de solidaridad o simpatía: los trabajadores defienden un interés ajeno a su relación contractual, actuando sin embargo en apoyo de otros trabajadores en conflicto, con los que se solidarizan.
a. Según el comportamiento que se lleve a cabo en la huelga: cabe distinguir:
Huelga turnante o rotatoria: es la que realizan de modo sucesivo en las distintas unidades productivas de una empresa o centro de trabajo, o sectores de la actividad económica en un ámbito geográfico determinado, alterándose sucesivamente en la cesación, en el trabajo con la finalidad de afectar a la coordinación de la producción.
Huelga estratégica, tapón o trombosis: es aquella que afecta tan sólo de modo directo a la actividad productiva básica de la empresa, o a los sectores estratégicos del sistema económico, pero que comunica sus efectos en cadena a los demás ámbitos, consiguiendo la paralización de todo el proceso productivo.
Huelga de celo o reglamento, consiste en una ejecución minuciosa y reglamentaria del trabajo, con el consiguiente retraso en el mismo.
Huelga intermitente: son aquellas en la que se alterna momento de normalidad laboral y de cesación del trabajo. posee una tipología bastante variada: alternancia de horas de trabajo y huelga a lo largo del día, de días de trabajo y huelga a lo largo de la semana o períodos más amplios.
Huelga de brazos caídos: o huelga a pie de fábrica, en las que los trabajadores no abandona las instalaciones de la empresa, se establecen turno de relevo para ocuparla permanentemente.
Huelga escalonada cuando las actividades productivas son paralizadas progresivamente, unas después de otras.
Huelga general: la que se plantea simultáneamente en todos los oficios de una o varias localidades.

Yo más que de huelgas generales soy de huelga de brazos caídos. Como profesora que soy me decanto más por paralizar el sistema porque creo que es la única manera de hacer ver al gobierno, en el caso de los centros públicos, lo necesarios que somos. Considero que la medida más eficaz sería no evaluar a los alumnos. No se trata de no darles clase, cosa que les perjudicaría seriamente, pero no poner notas. Si no hay notas, es sistema se paraliza porque ¿qué alumnos pasan de curso y quiénes no? No hay selectividad, no hay matriculaciones en las universidades, ni en Ciclos...
Huelga de brazos caídos. Si piensan que no somos necesarios, pues que vean que sí lo somos.
Pueden llamarme radical si lo desean, pero creo que la efectividad de una protesta se mide por el resultado que provoca. ¿A la calle? ¡Vale! Pero eso no les va hacer cambiar de opinión.

domingo, 15 de abril de 2012

Y MÁS REY




Yo no soy monárquica. Como aficionada a la historia que soy y sobre todo a la historia de España, es fácil adivinar porqué. Lamentablemente, los monarcas que hemos tenido han sido en su mayoría un lastre para el desarrollo de este país. Hemos tenido todo un variopinto abanico de estilos: absolutistas, fanáticos, locos, despreocupados, desinteresados, inútiles... Así pues, creo que puede comprenderse porqué en España hay bastante republicanismo.
Sin embargo, no es que podamos estar orgullosos de nuestras dos repúblicas, pues ambas fueron un desastre del 7 y no hubo manera de salir adelante con ellas.
Yo no soy monárquica pero me consideraba “juancarlista”, y creo que muchos españoles también lo son o lo eran, personas que también piensan que la monarquía no pero Don Juan Carlos sí.
Es fácil comprender porqué una persona es “juancarlista”. Al rey le debemos una transición imperiosamente necesaria y que tal vez sin su figura no se hubiera producido, al menos de esa manera. Había mucho que arreglar, mucho que cambiar y hacerlo de una manera civilizada era harto difícil. Sin embargo, lo conseguimos.
Lo de la detención del 23F también tiene su mérito y no es chico. El rey supo elegir el equipo ganador, y eso que le ofrecieron ser el nuevo Franco.
Durante años nos ha representado en el extranjero y dado una imagen de España más abierta, moderna. Ha intervenido en muchas negociaciones difíciles y ha “luchado” por este país.
Muchos de nosotros admirábamos su cercanía, su imagen paternal y protectora cuando ha tenido que acudir a los cientos de entierros de víctimas de accidentes, terrorismo, guerra.
Sabemos que es un “poco sinvergüenza”, pero el carácter español es consentidor de ciertas actividades, sobre todo masculinas. Y los hombres decían “qué tío” y las mujeres, “si es que es igual que el abuelo” también en tono maternal.
Mucho dijeron “pobre Sofía, pobre reina, las ha tenido que aguantar gordas” y admiraban a la reina como mujer discreta y abnegada de la que poco se sabía hasta que empezaron a salir biografías conmemorativas de sus 50 años, de sus 60 y que le han hecho flaco favor. Esa gran desconocida mujer de fuerte carácter creo que sí tenía, porque lo había vivido, la experiencia de la monarquía y también el rechazo de la misma en su país.
En los últimos tiempos, años ya, la figura del rey se ha ido deteriorando. Empezó a ser el blanco de chistes fáciles, sus despistes y su artrosis lo convirtieron en un humano enfermo. Las hijas le han salido rana. Y el príncipe, en fin, lo de Leticia arrancó una disparidad de opiniones. Muy bien que se casara con una plebeya, pero justo con una republicana, divorciada, atea, dicen que también a favor del aborto, cuentan de sus aventuras y de su adolescencia precoz... Que todo eso es estupendo para una joven de vida privada, pero no encaja en una que aspira a ser princesa y luego reina.
Eso es lo que tiene ser un modelo, una imagen, una representación, que lo que representa está y debe estar por encima de tus deseos.
El rey se fue a cazar elefantes a África. ¡Vaya! Es fácil matar a un elefante. Son animales grandes, muy grandes, con una cabeza enorme donde apuntar y acertar y que no suelen salir corriendo a no ser que les persigan depredadores no humanos. ¡Qué lástima!
No sé si es que el Rey dijo: ¡de perdidos al río! Lo que sí sé es que se ha cazado a sí mismo. Pero con su caída caen las demás fichas del ajedrez. Derrotado el rey, partida perdida.
A mí se me ha caído el “juancarlismo”, lo menos de un 5º piso. Pero sigo pensando que los españoles necesitamos más educación, más voluntad, más sentido de la responsabilidad, más hacer para el país que para mi bolsillo... Y vista la cantera política, ¿quién confía en el buen resultado de una República? 

* imagen de la página cucaluna.

sábado, 14 de abril de 2012

“LA MONARQUÍA SE CAE”


El título de este artículo no es que esté mal escrito, sino que he intentado hacer un juego de palabras. Ya sé que es el monarca y no la monarquía el que se ha caido y roto la cadera por tres sitios, aunque dicen que primero te rompes y luego te caes.
Que se cayó en Botsuana durante un viaje privado, me preguntaba qué narices haría en Botsuana. Ahora ya lo sé, ya se ha filtrado. El hombre estaba nada más y nada menos que cazando elefantes. ¿Pero es que ya se han desmelado del todo y se han decidido a cabar su propia tumba? ¡Es ya no hacen ni una bien! Muy mal lo de cazar elefantes, y fatal en estas circunstancias de crisis económica irse de safari. En eso invertimos nuestro dinero los españoles, será el pensamiento que tengamos muchos.
Y tan tranquilo sin ir a ver al nieto, como se quejan las mujeres de mi pueblo.
Primero, Felipe niño, al que la prensa gusta de llamar Froilan supongo que porque le da un tono un tanto ridículo, perdón por los Froilanes del mundo -que se sepa además que ese nombre le fue impuesto al ser los padres Duques de Lugo y ser éste el santo patrón-, digo, primero al chaval se le dispara la escopeta y cuando estaba con su padre y le deja el pie agujereado y ahora el abuelo vuelve a caerse.
De lo del niño he de decir que he leido barbaridades estos días como por ejemplo “qué lástima que no se lo haya dado en la cabeza y así un Borbón menos”. Vamos a ver, no seamos bestias. Borbón o no, es un niño. Nadie debe alegrarse de una cosa así.
Después de la irresponsabilidad del padre al permitirle usar una escopeta no autorizada para su edad. Pero no pongamos el grito en el cielo, en los pueblos por lo menos, siempre hay cazadores, y se sabe que de siempre los padres y abuelos han instruido a sus hijos y nietos en el uso de la escopeta. Que no esté permitido no significa que no sea casi una “tradición familiar” y tampoco exculpa de culpa al padre.
Cuántos han hecho el chiste fácil con aquello de que los Borbones y las armas no se llevan bien, sacando de nuevo a colación el fatal accidente del rey Juan Carlos cuando disparó a su hermano con resultado de muerte. Yo creo que eso no se supera nunca y que tampoco está bien que hagamos chistes con episodios de este tipo.
Pero es verdad que en estos últimos tiempos parece que la familia real está en una isla rodeada de cocodrilos. El desfalco de Urdangarin ha acabado de rematar la animadversión de muchos hacia la monarquía y no es para menos. Lo que ha hecho ese hombre y su esposa tiene un nombre, pero va más allá de la estafa, el robo o el desfalco, ha atentado directamente contra la imagen y credibilidad de la casa real y como no, de nuestro país.
Que el asunto lo sabía el rey y por eso la pareja se fue a Estado Unidos, no creo que nadie lo dude. Que este tipo se irá de rositas y que ella no pisará ni el juzgado, también lo creemos.
Pues miren, en este caos pienso que Urdangarin debería ser juzgado no sólo por sus delitos económicos sino por “atentar contra la institución monárquica y la imagen de España” igual que se les atribuyó en su día a radicales que lo proclamaban a voz en grito en sus mítines. Creo que debe acabar con sus huesos en la cárcel y que la señora debe ser condenada a devolver el dinero aunque para eso tenga que vender todos sus bienes e hipotecarse de por vida. Por supuesto nada de representación ni de vida pública, ella se lo ha buscado. Y además voy a añadir que el rey no debería usar sus influencias para que esto no se produzca, sino todo lo contrario. Urdangarin debe caer con todo el equipo y ser un ejemplo. Y es necesario porque los ciudadanos ya no creemos en nuestras instituciones ni judiciales ni políticas y necesitamos creer en algo.
En estos tiempos de crisis no podemos consentir que esto pase. Nos sentimos engañados, burlados, abandonados, estafados... No me extraña que se reclame la instauración de una nueva República.
Pero con todo el dolor he de decir que aunque pienso que la democracia, como decía Lincon es el menos malo de los sistemas y la República la mejor forma de gobierno, mucho me temo que los españoles seguimos sin estar preparados para ello y a la mínima la volveríamos a armar. Es sólo una impresión.

miércoles, 11 de abril de 2012

UN EXAMEN “A LO PEDROSA”

No les vendrá de sorpresa lo que le ha pasado al joven piloto de motos Dani Pedrosa. Por si hay algún despistado, les informo que según diversos diarios de tirada provincial y nacional, hace unos días el chaval fue pillado “in fraganti” haciendo un examen para obtener el título de Patrón de Embarcación de Recreo (PER) pero con pinganillo incluido y desde el cual le iban dictando las respuestas. Trampa, trampa. Bueno, eso en realidad se llama estafa, ¿a quién? pues a la Administración, porque el chico pretendía obtener un título sin merecerlo, sin pegar ni chapa, con chuletas de las finas, de las que cuestan una pasta y no como mis alumnos con sus papelitos tan enrollados y con la letra tan pequeña que se dejan los ojos -incautos, se piensan que no lo sé, pero antes de cocinera fui monja-. Un título del que luego haría uso. Y digo yo, si tienes dinero criatura, ¿no sería mejor que contratases un profesional para el barquito y tú nada más te encargaras de tomar el sol en cubierta con tu chica?

Lo que me da un tanto de pena es que este chico ya no va a ser recordado por sus logros como deportista, como campeón del mundo, ni como lo mucho que le queda por conseguir, sino por lo que ha hecho mal y lo ha puesto en las portadas sin ser un premio y ya es pasto de los chistes y chascarrillos de los bares.

Dani Pedrosa acaba de inaugurar una frase para la posteridad: “a lo Pedrosa” : dícese de aquella actividad que se realiza de forma tramposa o ilícita. Y estará a la altura de "despedirse a la francesa”, “hacerse el sueco” y otras parecidas.

Y no, no es que lo diga yo y le ponga mala leche, es que hoy mismo en el titular de una noticia decía que se había detenido a tres individuos en Ibiza por estar haciendo un examen “a lo Pedrosa”. Qué difícil es mantener el honor y qué fácil perderlo.










ABANDONADOS

Parece que el abandono de gatos lo superamos cuando nos dimos cuenta que son más listos que las personas y son capaces de sobrevivir sin nosotros. El gato es más, me parece a mí que es más de estar fuera que dentro. Le gusta vivir a su aire, ser independiente y sólo lo sometemos cuando lo castramos.

Luego vino el abandono de perros. Desde hace décadas que se hacen campañas contra el abandono de estos animales que muchas veces son regalados como juguetes a los niños cuando son cachorros y luego, cuando se hacen grandes, cuando se cansan de ocuparse de su alimentación, aseo, paseo, veterinario, etc, es lanzado a la calle cual vulgar basura.

Los perros también pueden sobrevivir en la calle, pero tienen más probabilidad de morir al atravesar una calle o carretera que un gato, más de contraer enfermedades que un gato, más de perecer de hambre o sed que un gato. El perro, sin duda, es más de dentro que de fuera. Disfruta con sus amos, de la familia, de la cual se siente protector, es amistoso, cariñoso, fiel... Claro que es todo eso si sus dueños se lo permiten, porque si no, es sólo el perro guardián de un chalet al que se va de vez en cuando a echarle comida y agua, o vive en casa pero en la terraza, o en una jaula, o...

A pesar de las campañas, de los chips identificativos que muchos no les ponen, se sigue abandonando a los perros verano tras verano, en los períodos vacacionales, sin rubor y sin sentirse culpables por ello. Claro que también los hay que prefieren ahorcarlos de los olivos cuando ya no les sacan provecho -así se hacía en Andalucía y Extremadura con los galgos y no sé si en más comunidades-.

Del abandono de niños poco hay que decir. No sé como una mujer que pare es capaz de meter a su hijo en un contenedor. Puedo entender que no se sienta capaz de hacerse cargo, pero para eso está la adopción. Montones de parejas están deseando tener un hijo y no pueden. Si la mujer en cuestión se decidió por tener la criatura pero luego no se la quería quedar, hará a otra pareja muy feliz, seguro, pero el remedio no es tirarlo a la basura porque no es una basura. Para ella desde luego fue una equivocación, un gran error, pero eso se piensa antes de, no después de. No me sirve la excusa de que si lo dono en adopción tienen que constar mis datos y soy menor y mis padres no lo saben, soy extranjera ilegal, soy... Es una mala persona que antepone esas minucias al bien de una criatura que ella misma ha hecho llegar al mundo.

Estas navidades saltó a la primera plana de periódicos y telediarios el abandono de ancianos, en Andalucía y en Canarias principalmente. Éstos eran abandonados en urgencias y luego los familiares se desaparecían y no contestaban a las llamadas y cuando eran encontrados se justificaban diciendo que no se podían hacer cargo del mayor.

¡Pero qué me están contando!¡Cómo se puede decir eso! Una persona mayor es parte de tu familia, es tu padre, tu tío, tu abuelo y lo mismo en femenino. ¿Cómo que no te puedes hacer cargo de aquél que te ha parido, educado, ayudado en muchos momentos de tu vida?¿Qué? Tal vez si el abuelo en cuestión tuviera dinero le estarían bailando el agua hasta que la palmase y heredar. El concepto de familia no es que haya cambiado, es que ha desaparecido.

No me extraña pues que a la lista de abandonados se hayan sumado ahora los caballos, preciosos animales, nobles, alegres, de mirada única... Con la crisis, aquellos que se hicieron con un caballo para presumir subidos en él, para el niño, para la niña, para darse el postín, para yo que sé, ahora los dejan en el monte, sin pensar que son caballos que nunca fueron libres ni salvajes y por tanto, lo primero que hará un caballo será bajar del monte en busca de una casa, sitio donde vivía y era cuidado y alimentado. Baja del monte y se encuentra con mil obstáculos como coches, carreteras... o se queda en el monte y se muere de hambre o de enfermedad, o …

Y abandonados estamos siendo todos también a nuestra suerte, de estar hipotecados y morir en el intento de pagar quedándonos sin nada, de quedarnos sin trabajo, de ser despreciados por nuestros hijos ahora o en un futuro, de que el sistema si olvide de nosotros si no somos productivos...

Y en nuestro abandono, nuestro perro se quedaría a nuestro lado hasta el final y también nuestro caballo. Sólo el gato se iría de caza y nos vendría a ver de vez en cuando para que le acariciáramos el lomo.