lunes, 26 de diciembre de 2011

EL DISCURSO DEL REY Y EL DESGASTE DE LAS INSTITUCIONES

Casi todo el mundo dice que no escucha el discurso de navidad del rey, pero luego se oyen comentarios, como siempre en los bares o autobuses. Es como si aceptar que te interesa lo que diga o lo que haga te convierte en un ser retrógada, ¡cómo!¿eres monárquico? No, no, qué va, por mí, si son una panda de chupópteros que viven a nuestra costa, etc. Pues verán, yo suelo escucharlo, también me río de vez en cuando con las imitaciones, a veces muy acertadas, y me gusta escuchar los comentarios de los tertulianos de la radio. 
Dicen que este año era muy esperado porque querían ver si se mojaba con lo del yerno. Unos han mostrado su conformidad cuando ha dicho aquello de que "la justicia es igual para todos" (aunque luego a muchos les ha venido la risilla típica de, sí, sí, para todos, pero este no pisará el talego...) si no lo pisa tal vez, y sólo tal vez, será porque nuestras leyes carecen en muchas cosas de sentido común, y te sale mejor desfalcar 2000 millones que robar 800€. Luego las críticas típicas de si ha sido blando en esto, que si ha dicho de más o de menos...
Yo del mensaje quisiera destacar sobre todo algo: El desgaste de las instituciones. Y es que con ese desgaste no estaba refiriéndose el rey únicamente a la Casa Real, sino a todo lo que representa el Estado en general. 
Es cierto. En España se están viviendo tiempos de reproche, intolerancia, crítica, malestar contra todo aquello que representa las reglas, las leyes, el gobierno. Mucha culpa la tienen los políticos, que en los últimos años nos han mostrado el lado más feo de la política: el arte de forrarse sin moral ni vergüenza, hasta con chulería.  Es como cuando aquel niño que de pequeño suelta su primera palabrota y todos le rien la gracia: ¡qué algo tan grande salga de esa boca tan pequeña! El nano en cuestión piensa que está diciendo algo gracioso y sigue, pero cuando deja de tener 3 años y tiene unos cuantos más, no hace gracia ninguna. 
La España de la picaresca hacía un guiño ante los primeros ladrones, llamémoslos por su nombre, que en cargos políticos especularon con cuanto pudieron y no sirvieron a la ciudadanía sino a sus intereses personales. Y además, curiosamente, en algunos casos se les premió con la reelección. 
Tenemos los políticos que nos merecemos porque somos nosotros los que los ponemos y los mantenemos ahí. Por tanto el voto es más útil de lo que parece. Y cuando algo no gusta, fuera, pero de verdad, no en el corrillo, sino en la urna. 
Todos los partidos tienen barro en sus zapatos y que tire la primera piedra quién no quiera reconocerlo que se le caerá encima. 
Respecto a la casa real. Yo no me considero monárquica, la república es para mí el mejor de los sistemas políticos, pero sí JuanCarlista. Opino que nuestro rey ha sabido representarnos con dignidad. Ha sido, hasta ahora, una casa sin escándalos, sin derroches y con un gran sentido de Estado. ¿Qué causan grandes gastos? No se crean, es decir, claro que producen pero no se va mucho más de lo que costaría tener un presidente más un primer ministro en una república. Todos con sus respectivas familias, sus chóferes, su vestuario, sus cenas de gala, sus coches, su servicio, sus guardaespaldas... Y si no fíjense en cuánto les ha costado Berlusconi a los italianos y, que además hay un primer ministro, que pocos saben ni quién es, pero que hace su función. 
ITALIA:
Presidente
Primer Ministro
Giorgio Napolitano
Mario Monti

Voy a ir más allá incluso, creo que los españoles somos incapaces de no tener una cabeza que represente al estado y que esté por encima de cualquier partido político. Y es una pena, sí, pero visto lo visto, sería una lástima que tratáramos de cargarnos una institución que de momento ha hecho bien sus deberes y cuyo heredero ha sido educado exclusivamente para esa labor, la de reinar un día.

viernes, 23 de diciembre de 2011

vótame

Premios 20BlogsMe he inscrito en los premios 20blogs justo cuando menos estoy escribiendo en él. ¡Vaya!
Si aún así te gusta lo que escribo, vótame. Gracias.

lunes, 5 de diciembre de 2011

domingo, 6 de noviembre de 2011

EL MUNDO AL REVÉS

“Había una vez un lobito bueno al que maltrataban todos los corderos...” No sé si recordarán esta vieja canción de Paco Ibañez y de letra de José Agustín Goytisolo, Un mundo al revés. No sé si cuando lo escribió lo que le inspiró fue contar un cuento donde los personajes que normalmente hacen de malos, fueron los buenos y viceversa (cosa que por cierto me recuerda a Shrek). O tal vez es que comenzaba a vivir en un mundo al revés o se lo temía.



Nos pasamos el tiempo hablando de la pérdida de los valores y lamentándonos por ello pero ¿qué hacemos para solucionarlo? Es cierto que hay ciertos valores que deben cambiar con el tiempo porque las sociedades cambian y éstos se quedan obsoletos. Años atrás estaban mal vistas las madres solteras, no llegar virgen al matrimonio, ser homosexual... y el hecho de que se haya “avanzado” en cómo vemos ahora ciertos temas y los aceptamos es loable y propio de una sociedad avanzada.


Pero también, como muy bien dijo Sócrates, el gran padre de la ética, hay valores que no deben cambiar nunca. Hay valores eternos que por muy tolerantes que nos volvamos no deben entran en ese saco del todo vale. Me siento así, no sé ustedes, en algunos aspectos en este país. Me encuentro con que hay delincuentes extranjeros que vienen a hacer turismo delictivo porque la policía española tiene las manos atadas y la justicia los deja salir enseguida, todo ello siempre comparado con las leyes de sus países de origen. Tanto miedo le hemos tenido a las leyes restrictivas, a la mano dura, a la policía represiva, que hemos unas leyes blandas que han dejado a los ciudadanos de buenos valores totalmente desprotegidos. Los malos se pasean y se burlan en los tribunales de las víctimas, de los jueces. Los terroristas tienen la desfachatez de reclamar que les pidamos perdón por sus compañeros muertos por la causa, empresas gigantescas que dejan a sus empleados en la calle y qué le vamos hacer y pequeños empresarios que lo pierden todo al tener que cerrar y pasan a ser uno más de los trabajadores perjudicados.


Maestros que deben pedir permiso a los alumnos para dirigirse a ellos o perdón a los padres por haberlo castigado.
Políticos que deberían representar al pueblo pero sólo se representan a sí mismos y a sus propios intereses.
Personas que se dicen socialistas que actúan como auténticos derechistas.
Partidos que hablan de libertades y lo primero que hacen es prohibir.
El mundo al revés, todo patas arriba. Y saben, si ponerlo todo patas arriba sirve para hacer limpieza y colocarlo todo en su sitio (¿cuál será?) de una manera más ordenada y útil, pues lo pasaremos, como cuando tenemos que cambiar la ropa de una estación a otra, pero ¿quién nos garantiza que eso va a ser así?

martes, 4 de octubre de 2011

REQUIEM POR EL PARTIDO SOCIALISTA

Hace tiempo que aquí huele a muerto y yo no he sido. Entre todos lo han matado y él solito se murió. En fin, tras estas frases hechas y tan usadas se intenta introducir un requiem por la muerte del PSOE. Era yo una chiquilla cuando Felipe Gonzalez ilusionaba al personal en sus mítines con sus camisas de cuadros y la fuerza de sus convicciones. Durante algún tiempo tuve su póster en mi cabecera en lugar de la del cantante de moda, y la rosa y el puño adornaban mis carpetas adolescentes. ¡Cuántos tiempo!
Ahora acudo a su agonía, de la cual no sé si se salvará. Las esperanzas son pocas. A mi entender el propio González empezó a agrietar el partido al final de la segunda legislatura como presidente y cómo no en la tercera. Después todo ha ido a peor.
Las izquierdas es lo que tienen, que no hay unidad. Todos quieren tener la razón y en lugar de intentar llegar a acuerdos, ya no sólo entre diferentes partidos de ideología obrera, sino dentro del propio partido, se pierden en discusiones vanas que acaban con su credibilidad y con la confianza que se podría depositar en ellas.
Estos grupos lo llaman democracia, libertad de criterio. Yo lo llamo hacer el tonto. Si algo de bueno tienen los partidos de derechas es que van todos a una como una piña. Las voluntades individuales se revierten en favor de la mayoría (eso también es democracia) e incluso se sacrifican objetivos o pensamientos personales en pos del grupo que se representa.
Cuando se pertenece a un grupo, a una sociedad, a un país, todos tenemos que hacer sacrificios para salir adelante, o debiéramos; todos debemos colaborar por el bien común. En España no se sabe hacer país. No se pueden hacer pactos para salir entre todos porque no quiero que me relacionen con fulano o sotano y me tachen de...
En el PSOE el propio Gonzalez descalificó a Zapatero como candidato. Aunque tuviera razón o no, nunca debió de decirlo públicamente. Y ahora parece que se dedica a decir barbaridades por aquí y por allá, un hombre que ha pasado de ser abogado laboralista a un sesentón aburguesado, colaborador de grandes empresas, con varios sueldos, codeandose con lo mejorcito del “hite” y que no tiene la poca vergüenza de ocupar su escaño.
A Zapatero le tocó una época muy mala, crisis política, económica y en mi opinión lo pilló muy verde y poco preparado. Hace mucho también tener buenos colaboradores, consejeros... pero no se supo rodear de las personas adecuadas.
Aquí todo el mundo ha chupado lo que ha podido y ahora que las pintan calvas, todos a correr. Eso sí, con sus sueldazos vitalicios de vergüenza.
RIP por el Partido Socialista, pero sin él, ¿qué otras opciones nos quedan a aquellos que tenemos ideas progresistas, opciones reales, opciones con futuro...? Nada veo en el horizonte. 

martes, 16 de agosto de 2011

EL AMOR Y VARGAS LLOSA


Acabo de terminar el libro de Vargas Llosa Travesuras de la niña mala que en nuestro casi siempre mal hablado español podría traducirse como Cabronadas de la mala puta. No, no se asusten, si es un libro bellísimo y muy duro también, publicado por el autor en 2006, de forma autobiográfica de ficción, y donde recorre de nuevo aquellos lugares en donde vivió y que marcaron su vida porque tuvo la fortuna de participar en ellos de acontecimientos que hicieron historia: su Perú natal, siempre presente a lo largo de la novela, siempre esperando ver su recuperación, su gloria; París, la capital cultural de los sesenta y adonde llegaban miles de inmigrantes, la mayoría entonces latinoamericanos en sus rutas hacia los países revolucionados como Cuba; Londres, en los setenta, donde el hippismo entraba en su efervescecia hacía temblar haciendo olvidar la flema inglesa; Tokio y su lado más sexual, en un concepto que nos traslada al Imperio de los Sentidos y, finalmente, Madrid, en plena transición, en el barrio donde renace Babilonia, donde intenta convivir el chotis con la salsa bailada por eslavos.
Pero ante todo, Vargas llosa nos habla del amor, porque el hilo conductor es una historia de amor que dura cuarenta años. Habla del amor en su lado más puro, más salvaje. Porque el amor no es hermoso ni sosegado. Eso es sólo cuando se toma un respiro. El amor te posee y se convierte en pasión, en arrebato. El amor te eleva y luego te deja caer. No hay nada más dulce y más amargo que el amor. No se deja atrapar por la costumbre, se rebela. Cuando menos te lo esperas te amenaza, te abandona, te trae a su primo el odio y luego se ríe de tí.
Nadie puede resistirse al amor y él lo sabe, por eso juega contigo, siempre pleno y siempre por satisfacer, una búsqueda constante de sí mismo y del otro.
Nada más vivo que el amor puede dejarte malherido de un plumazo.

miércoles, 10 de agosto de 2011

LA EVOLUCION DE LOS POKEMON


LA EVOLUCIÓN DE LOS POKEMON

Hace ya algunos años, mis hijas tenían entonces 3 y 7 años, aparecieron unos dibujos animados japoneses que encandilaron a millones de niños: los pokemon. El más famoso era Pikachu, un tierno quiénsabequé amarillo. Las niñas cuando volvían del colegio me explicaban las cosas que hacían, me pedían cromos, querían que comprara productos en los que salían... Yo les pregunté a qué hora hacían esos dibujos, pues en casa nunca los habíamos visto. Por la mañana a las 8. Por la tarde a las 7. ¡Claro! A esas horas mis hijas apenas se estaban levantando para arreglarse e irse al cole y por la tarde estaban haciendo sus deberes o estábamos en el parque.
Tanto decían que un día me levanté más temprano y los ví. Por poco me da un patatús. Se trataba de mascotas que entrenaban para pelear y de los que podían salir malheridos, con unos malos muy tontos y unos buenos muy ¿buenos?
A mí me pareció una serie llena de violencia y dónde no se transmitían buenos valores. Pensé en las peleas de gallos, en la de perros... Me pareció muy triste.
Sin embargo te querían vender que transmitía el valor de la amistad y la responsabilidad. Los pokemon son para eso, para luchar, ese es su cometido, como el toro de lídia nace para morir en la plaza y no para retozar por el campo, me atrevo a comparar.
Por supuesto que me negué a que vieran los dibujos y seguí con la rutina que eliminaba del horario televisivo semejante serie. ¿Me sirvió de algo? Pues no. Igualmente mis hijas se empaparon de pokemons: se sabían todos los nombres, cómo evolucionaban, los reconocían por su aspecto, jugaban a eso en el colegio... ¿Cómo? Influencia social pura y dura. Da igual que tú los protejas dentro que fuera reciben otras informaciones que tú no puedes controlar, aunque sí intentar mitigar el efecto.
Pasados 11 años de aquello me pregunto si debo dejar a mi hija pequeña, porque la mayor ya es mayor de edad y en estos aspectos ejerce su mayoría, ir a un concierto de un grupo que se jacta de ser anti sistema, bueno, anti todo excepto las drogas y el sexo. El concierto es a las 8 de la tarde, aquí, al lado de casa, por tanto el horario no es el problema. ¿Hay diferencia entre que escuchen su música y la de grupos parecidos todo el rato con sus cascos y que vayan al concierto?
Intento recordarme a mí de anti sistema. Pues, nunca fui una conformista, también tenía ganas de cambiar cosas, pero anti sistema, teniendo el cuenta de que eso es una falacia y que yoera para eso muy racional, creo que no. ¿Y mi marido? Pues él oía entre su música favorita a Loquillo en su época de sexo, droga y rock & roll; yo también canté “mescalina mi amor” y los dos somos unos aburguesados funcionarios que pagan hipoteca, coche y tienen perro.
Entonces, la conclusión es que da lo mismo lo que escuches en tu juventud porque el sistema acaba atrapándote, o tal vez que da lo mismo que te drogues, que bebas porque ahora toca, que luego ya te volverás serio y formal. Si eso fuera así. ¿Cuál es la función de la educación?¿Para que nos empeñamos los padres en que la cabra no suba al monte? Al fin y al cabo, como dice mi amiga, todo lo que sube , baja.